martes, 6 de abril de 2010

HISTORIA DE LA SEMANA SANTA

La Semana Santa se celebra con ritos, actividades, tradiciones y formas muy peculiares variando la región geográfica donde se realice, las cuales coinciden en la conmemoración de la vida, pasión, muerte y resurrección de Jesús de Nazaret.

La Semana Santa es la semana en la cual el cristianismo celebra los eventos de fe relacionados a los últimos días de Jesús, incluyendo en particular, su pasión, muerte y resurrección.

A principios del siglo IV había en la cristiandad una gran confusión sobre cuándo había de celebrarse la Pascua cristiana o día de Pascua de Resurrección, con motivo del aniversario de la resurrección de Jesús de Nazaret. Habían surgido en aquel momento numerosas tendencias o grupos de practicantes que utilizaban cálculos propios. Ya en el Concilio de Arlés (en el año 314), se obligó a toda la Cristiandad a celebrar la Pascua el mismo día, y que esta fecha habría de ser fijada por el Papa, que enviaría epístolas a todas las iglesias del orbe con las instrucciones necesarias. Sin embargo, no todas las congregaciones siguieron estos preceptos.


Andalucía tuvo su apogeo en el s. XVIII y se manifiesta principalmente en Sevilla y Málaga, centrando las celebraciones en grandes eventos folclóricos, si bien su imaginería actual es de finales del s. XIX y del s. XX.

Los origenes de la semana santa


La Semana Santa es la semana en la cual el cristianismo celebra los eventos de fe relacionados a los últimos días de Jesús, incluyendo en particular, su Pasión , Muerte y Resurrección

A principios del siglo IV había en la cristiandad una gran confusión sobre cuándo había de celebrarse la Pascua cristiana o día de Pascua de Resurrección, con motivo del aniversario de la resurrección de Jesús de Nazaret. Habían surgido en aquel momento numerosas tendencias o grupos de practicantes que utilizaban cálculos propios. Ya en el Concilio de Arlés (en el año 314), se obligó a toda la Cristiandad a celebrar la Pascua el mismo día, y que esta fecha habría de ser fijada por el Papa, que enviaría epístolas a todas las iglesias del orbe con las instrucciones necesarias. Sin embargo, no todas las congregaciones siguieron estos preceptos.

Es en el Concilio de Nicea (en el año 325) donde se llega finalmente a una solución para este asunto.En él se estableció que la Pascua de Resurrección había de ser celebrada cumpliendo unas determinadas normas:

  • Que la Pascua se celebrase en domingo.
  • Que no coincidiese nunca con la Pascua judía, que se celebraba independientemente del día de la semana. (De esta manera se evitarían paralelismos o confusiones entre ambas religiones).
  • Que los cristianos no celebrasen nunca la Pascua dos veces en el mismo año. Esto tiene su explicación porque el año nuevo empezaba en el equinoccio primaveral, por lo que se prohibía la celebración de la Pascua antes del equinoccio real (antes de la entrada del Sol en Aries).

No obstante, siguió habiendo diferencias entre la Iglesia de Roma y la Iglesia de Alejandría, si bien el Concilio de Nicea dio la razón a los alejandrinos, estableciéndose la costumbre de que la fecha de la Pascua se calculaba en Alejandría, que lo comunicaba a Roma, la cual difundía el cálculo al resto de la cristiandad.

Finalmente fue Dionisio el Exiguo (en el año 525) quien desde Roma convenció de las bondades del cálculo alejandrino, unificándose al fin el cálculo de la pascua cristiana.

La Pascua de Resurreción es el Domingo inmediatamente posterior a la primera Luna llena tras el equinocio de primavera , y se debe calcular empleando la Luna llena eclesiástica; sin embargo, ésta casi siempre coincide con la Luna llena astronómica, de modo que para efectos de cálculo es generalmente válido emplear la más tradicional definición astronómica. Por ello puede ser tan temprano como el 22 de marzo, o tan tarde como el 25 de abril

En algunos países se suspenden las labores docentes durante dos semanas que abarcan desde el sábado anterior al viernes santo hasta el segundo domingo después del Viernes Santo.


Comienzos de la Semana Santa


Origen
La Semana Santa es la semana en la cual el cristianismo celebra los eventos de fe relacionados a los últimos días de Jesús, incluyendo en particular, su pasión, muerte y resurrección. A principios del siglo IV había en la cristiandad una gran confusión sobre cuándo había de celebrarse la Pascua cristiana o día de Pascua de Resurrección, con motivo del aniversario de la resurrección de Jesús de Nazaret. Habían surgido en aquel momento numerosas tendencias o grupos de practicantes que utilizaban cálculos propios. Ya en el Concilio de Arlés (en el año 314), se obligó a toda la Cristiandad a celebrar la Pascua el mismo día, y que esta fecha habría de ser fijada por el Papa, que enviaría epístolas a todas las iglesias del orbe con las instrucciones necesarias. Sin embargo, no todas las congregaciones siguieron estos preceptos. Es en el Concilio de Nicea I (en el año 325) donde se llega finalmente a una solución para este asunto.En él se estableció que la Pascua de Resurrección había de ser celebrada cumpliendo unas determinadas normas: Que la Pascua se celebrase en domingo.Que no coincidiese nunca con la Pascua judía, que se celebraba independientemente del día de la semana. (De esta manera se evitarían paralelismos o confusiones entre ambas religiones).Que los cristianos no celebrasen nunca la Pascua dos veces en el mismo año. Esto tiene su explicación porque el año nuevo empezaba en el equinoccio primaveral, por lo que se prohibía la celebración de la Pascua antes del equinoccio real (antes de la entrada del Sol en Aries). No obstante, siguió habiendo diferencias entre la Iglesia de Roma y la Iglesia de Alejandría, si bien el Concilio de Nicea dio la razón a los alejandrinos, estableciéndose la costumbre de que la fecha de la Pascua se calculaba en Alejandría, que lo comunicaba a Roma, la cual difundía el cálculo al resto de la cristiandad. Finalmente fue Dionisio el Exiguo (en el año 525) quien desde Roma convenció de las bondades del cálculo alejandrino, unificándose al fin el cálculo de la pascua cristiana. La Pascua de Resurrección es el domingo inmediatamente posterior a la primera Luna llena tras el equinoccio de primavera, y se debe calcular empleando la Luna llena eclesiástica; sin embargo, ésta casi siempre coincide con la Luna llena astronómica, de modo que para efectos de cálculo es generalmente válido emplear la más tradicional definición astronómica. Por ello puede ser tan temprano como el 22 de marzo, o tan tarde como el 25 de abril. En algunos países se suspenden las labores docentes durante dos semanas que abarcan desde el sábado anterior al viernes santo hasta el segundo domingo después del Viernes Santo.


Domingo de Ramos

Es el primer día de la semana de festejos y uno de los más importantes debido a que este día representa la llegada de Jesús a Jerusalem. Los escritos establecen que Jesús llegó montado sobre un borrico, preludio de su Pasión. Al llegar a la Tierra Santa, sus fieles lo recibieron con fervor y gran entusiasmo, por eso este día, tanto en las procesiones como en las iglesias, los creyentes llevan ramas de olivo o de palma, como un símbolo de la fe renovada. Estas palmas se juntan en muchas iglesias para luego ser quemadas más adelante como la fuente de las cenizas usadas en los servicios del Miércoles de Ceniza.

Lunes Santo

El Lunes Santo es un día crucial, no tanto en los festejos y liturgias, sino en su significado histórico. Luego de haber pasado la noche en Betania, Jesús vuelve a la cercana Jerusalem y se dirige al templo, pero lo encuentra convertido en un mercado, lleno de comerciantes dispuestos a hacer negocios entre ellos. Viendo el fatídico espectáculo que tenía frente, Jesús se enfrenta a los vendedores y los echa del lugar, argumentando que era un lugar sagrado al que había que respetar; un lugar donde se iba a rendir culto.

Martes Santo
El principal suceso del Martes Santo fue el anuncio de la muerte del Señor. Ese día se hallaba Jesús en casa de Simón, el leproso al que había curado milagrosamente. Durante la cena una mujer hace su entrada en la casa, era María. La mítica mujer arroja un perfume sobre los pies de Jesús, luego los besa y seca con sus cabellos. Al ver esta escena, las personas de la casa se encolerizan con ella, diciendo que el perfume podría haber servido como mercancía para vender y beneficiar luego a los pobres. Sin embargo, ante el asombro general, el Señor defiende a María diciendo: "Esto ha sido como una preparación para mi entierro". El mito cristiano sostiene que es en este momento en el cual anuncia Jesús su muerte, causando un gran pesar entre sus discípulos.

Miércoles Santo

El Miércoles Santo es el día de la entrega y la traición. Este día se recuerda el momento en que Judas, uno de los doce discípulos del Señor, se pone de acuerdo con los enemigos de Jesús y se ofrece a entregarlo a cambio de 30 monedas de plata. Es el comienzo de la mortal confabulación.

Jueves Santo

El Jueves Santo, celebrado el jueves anterior al Domingo de Resurrección, se trata del primer día del Triduo Pascual. En este día la Iglesia Católica conmemora la institución de la Eucaristía en la Última Cena de Cristo. Durante los oficios de ese día se celebra el lavatorio de pies, y la Eucaristía se reserva en el "monumento", un altar eucarístico construido ex-profeso, y en la que se mantendrá hasta el oficio del Viernes Santo. El lavatorio de pies representa el momento en que Jesús llega al Cenáculo y lava los pies de sus discípulos uno a uno. Una vez en la mesa se celebra la misa, donde el Señor ordena a sus apósteles sacerdotes y les indica que de ese momento en adelante ellos celebrarían la misa. Cuando finaliza la cena, Jesús se despide de su madre y sale en dirección a un huerto de olivos, acompañado de algunos discípulos. Esa misma noche, Jesús es entregado por Judas y puesto en prisión donde lo interrogan durante toda la noche. Ese es uno de los días más importantes de la Semana Santa y su festejo incluye procesiones desde la madrugada hasta el día siguiente, el Viernes Santo.

Viernes Santo
Es un día crucial en la liturgia cristiana y la conmemoración de la muerte de Cristo en la cruz. Luego de su encarcelamiento Jesús es sometido a un juicio, donde sufre torturas aberrantes. Es en ese mismo momento donde recibe la corona de espinas sobre su cabeza y le cargan la cruz. Así, Cristo recorre la ciudad de Jerusalem con la pesada cruz de madera en dirección al Calvado. A horas del mediodía el Señor es crucificado. Más tarde, para certificar su muerte le clavan una lanza confirmando el fallecimiento. A la noche, los fieles desclavan el cuerpo de Cristo y lo entregan a su madre, para finalmente enterrarlo en el sepulcro. Ese mismo día Judas, arrepentido de su traición, se ahorca y acaba con su vida. Durante el Viernes Santo se realiza la adoración del Árbol de la Cruz y el Via Crucis. Es el único día del calendario litúrgico donde no se celebra la eucaristía.

Sábado Santo

Día de la Semana Santa en el que la Iglesia católica conmemora a Jesús en el sepulcro. El sábado Jesús yacía en su tumba para el desconsuelo de los apóstoles que estaban convencidos de que todo había acabado. Mientras tanto, su madre recordaba las palabras del Señor cuando predecía "Al tercer día resucitaré". En este día tiene lugar una de las principales celebraciones religiosas de todo el año: la Vigilia Pascual, que se realiza luego de las 6 pm. La Vigilia es la más grande y santísima noche del año, la celebración antigua más importante y más rica de contenido. En ella se vela para expresar que los fieles siguen en la espera, en la vigilancia y en la esperanza de la venida del Señor, del cumplimiento del nuevo y definitivo paso con él.

Domingo de Resurrección

Se acuerdo con los escritos cristianos, el Domingo de Pascua es el día en el cual Jesús salió de su sepulcro. Este hecho es fundamental para el cristianismo. La historia cuenta que en cuanto se hace de día, tres mujeres van al sepulcro donde Jesús estaba enterrado y ven que no está su cuerpo. Un Ángel les dice que ha resucitado. Van donde está la Virgen con los Apóstoles y les dan la gran noticia. Mientras tanto, Pedro y Juan corren al sepulcro y ven las vendas en el suelo. El desconsuelo que habían tenido la noche anterior se transforma en un júbilo general. Rápidamente lo transmiten a los demás Apóstoles y discípulos y todos permanecen con la Virgen en espera del gran momento de volver a encontrarse con el Señor.
Fueron los primeros cristianos quienes transformaron la celebración de la Pascua judía en la fiesta cristiana de la resurrección de Jesús de Nazaret, celebrada el domingo siguiente a la luna llena, posterior al equinoccio de primavera (21 de marzo).

Esta fiesta determina además el calendario móvil de otras fiestas, incluidas entre ellas la Ascensión (la subida de Jesús al cielo) que se celebra 40 días después y el Pentecostés, 10 días después de la Ascensión. La semana anterior a la Pascua de Resurrección es la Semana Santa, que comienza con el Domingo de Ramos que conmemora la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén.


Orígenes de la Semana santa


Se le llama paso, ya que los orígenes de la Semana Santa fueron el de interpretar mediante imágenes, pasajes de la Biblia, para que el pueblo, en su mayoría analfabeto que no podía interpretar el libro sagrado, pudiera verlo. Comúnmente se asocian a las celebraciones de Semana Santa pero su temática puede ser no pasional, llamándose entoces de Gloria.

Se llama Semana Santa la que empieza el domingo de Ramos y culmina en el domingo de Pascua de Resurrección (mes y medio después se celebrará la Pascua de Pentecostés, Pascua granada o segunda Pascua). En los rituales romanos se la denomina Semana Mayor. En tiempos pasados se llamó en Francia Semana penosa; en Alemania, Charwoche, que parece significar semana de lamento; los griegos la llaman la Santa y Gran Semana.

Parece que fue en Tierra Santa, lugar de peregrinación de los cristianos desde siempre, donde se inició la conmemoración de la Pasión, Muerte y resurrección de Cristo. Fue allí donde se crearon liturgias específicas para esta conmemoración, y allí también donde empezaron las procesiones, no con pasos sino con reliquias de la Pasión. Se cree que la Iglesia celebró desde los mismos tiempos apostólicos estos misterios;pero es de los Santos Lugares de donde nos vienen las primeras noticias. El testimonio más explícito nos lo ofrece la peregrina gallega Eteria (siglo IV), que en los relatos que hace de su peregrinación, describe al detalle tanto las ceremonias litúrgicas como las celebraciones en las calles de Jerusalén y sus alrededores. Dice de algunas de ellas que son muy parecidas a las de su tierra. Le sorprendieron especialmente la celebración del domingo de Ramos y la adoración de la Cruz, que pronto se extendieron a toda la cristiandad.

No podemos pasar por alto el carácter profundamente penitencial que ha tenido desde siempre la Semana Santa, indispensable para explicar numerosos aspectos de sus actuales formas de celebración. Y no sólo eso, sino también el hecho de que tendieron a concentrarse cada vez más en la Semana Santa las penitencias impuestas en la confesión durante todo el año. Si a eso añadimos las promesas hechas particularmente por los fieles a sus respectivos santos en situaciones de apuro, tenemos una base para explicar la importante presencia de penitentes en las procesiones, y las formas especialmente duras que reviste en algunos casos la participación en las mismas.


SEMANA SANTA


La Semana Santa es una fiesta religiosa de gran tradición en nuestro país. Se celebra en casi todas las ciudades de España y son numerosos los turistas extranjeros y españoles que se desplazan para conocer y disfrutar de esta tradición.
Desde el punto de vista cristiano, la Semana Santa, denominada antiguamente «semana mayor» o «semana grande», es la semana que conmemora la Pasión de Cristo. Se compone de dos partes: el final de la Cuaresma (del Domingo de Ramos al Miércoles Santo) y el Triduo Pascual (Jueves, Viernes y Sábado-Domingo). Es el tiempo de más intensidad litúrgica de todo el año, y por eso ha calado tan hondamente en el catolicismo popular.
La Semana Santa se celebra en España de maneras distintas según el carácter y las tradiciones de cada zona. La austeridad y el silencio de las celebraciones de los pueblos castellanos contrasta con el derroche de luz y color de las celebraciones andaluzas y levantinas.


Costumbres no religiosas en torno a Pascua y Semana Santa

Tanto en Estados Unidos como en Noruega y Republica Checa, las celebraciones de estas fiestas traen aparejadas algunas tradiciones locales que se escapan de su sentido religioso. En los Estados Unidos, por ejemplo, el día de Pascua se ha convertido en un fenómeno comercial del que participan familias de diversas religiones. El sentido de la Pascua se ha tergiversado y ha pasado a ser una celebración infantil. Los huevos y conejos de Pascua se venden en variadas presentaciones, desde el tradicional huevo de chocolate, hasta muñecos y juguetes. También se ha adoptado la modalidad germánica de adornar y esconder los huevos; esto se realiza en la tarde del sábado para comenzar su búsqueda en la mañana del domingo. De acuerdo a las historias de los niños, los huevos fueron ocultados durante la noche junto a otros confites por el Conejito de Pascua en una cesta de pascua que los niños esperan encontrar cuando despiertan.
En Noruega, la tradición de Pascua incluye el esquí en las montañas y los huevos que pintan para adornar. Pero existe un elemento típicamente noruego que resulta muy curioso: es una tradición solucionar asesinatos en Pascua. Todos los canales principales de la televisión muestran crímenes e historias detectives, las revistas publican historias donde los lectores pueden intentar descubrir quién lo hizo, y se publican muchos libros nuevos. Incluso los cartones de la leche cambian para tener historias de asesinatos en sus lados.

Finalmente, en la República Checa, la tradición es azotar. Se realiza el lunes de Pascua por la mañana, cuando los hombres azotan a las mujeres con un látigo especial hecho a mano, denominado pomlázka. El pomlázka consiste en ocho, doce o hasta veinticuatro varas de sauce y es generalmente de medio metro a dos metros de largo y adornado con cintas coloreadas en el extremo. Mientras que el azote puede ser doloroso, el propósito no es causar el sufrimiento. Este rito se lleva a cabo para que los varones exhiban su atracción a las mujeres; incluso puede ocurrir que una mujer no azotada se sienta ofendida. La muchacha azotada da un huevo coloreado al individuo como una muestra de agradecimiento y perdón. Una leyenda dice que las muchachas deben ser azotadas para guardar su salud y fertilidad durante el año próximo. Las mujeres que han sido azotadas pueden obtener venganza por la tarde, cuando les llega el turno de verter un cubo de agua fría en el cuerpo de cualquier varón. Esta costumbre varía levemente en las diferentes regiones de la República Checa.

ORIGENES DE LA PASCUA

La expresión Triduo pascual, aplicada a las fiestas anuales de la Pasión y Resurrección, es relativamente reciente, pues no se remonta más allá de los años treinta de nuestro siglo; pero ya a finales del siglo IV San Ambrosio hablaba de un Triduum Sacrum para referirse a las etapas del misterio pascual de Cristo que, durante tres días, et passus est, et quievit et resurrexit.

Deslumbrada por la realidad histórica de la muerte de Cristo, la primitiva Iglesia advirtió la necesidad de celebrar litúrgicamente este hecho salvífico, por medio de un rito memorial, donde, en obediencia al mandato expreso del Señor, se renovara sacramentalmente su sacrificio.

De este modo, durante los primeros compases de la vida de la Iglesia, la Pascua del Señor se conmemoraba cíclicamente, a partir de la asamblea eucarística convocada el primer día de la semana, día de la resurrección del Señor (dominicus dies) o domingo.

Y, muy pronto, apenas en el siglo II, comenzó a reservarse un domingo particular del año para celebrar este misterio salvífico de Cristo. Llegados a este punto, el nacimiento del Triduo Pascual era sólo cuestión de tiempo, cuando la Iglesia comenzase a revivir los misterios de Cristo de modo histórico, hecho que acaeció, por primera vez en Jerusalén, donde aún se conservaba la memoria del marco topográfico de los sucesos de la pasión y glorificación de Cristo.

De todos modos, en el origen de la celebración pascual, tampoco puede subestimarse la benéfica influencia de la respuesta dogmática y litúrgica de la ortodoxia frente a la herejía arriana; reacción que supuso una atracción de la piedad de los fieles hacia la persona de Jesús (Hijo de Dios e Hijo de María), y hacia sus hechos históricos.

Cada celebración del Triduo presenta su fisonomía particular: la tarde del Jueves Santo conmemora la institución de la Eucaristía; el Viernes se dedica entero a la evocación de la Pasión y Muerte de Jesús en la cruz; durante el sábado la Iglesia medita el descanso de Jesús en el sepulcro. Por último, en la Vigilia Pascual, los fieles reviven la alegría de la Resurrección.


Era época de paz, y Santa Helena hizo un viaje a Tierra Santa para descubrir los lugares que aparecían en el Nuevo Testamento.

Remontándonos aún más en el tiempo, ocurrió que después de la última sublevación de los judíos, se destruyó el Templo de Jerusalén.
Y los romanos, arrasaron con todo, construyendo nuevas calles y edificaciones.
Para eliminar cualquier rastro de religión, en lugares que la tradición decía que habían pasado cosas, pusieron templos. Por ejemplo, en el sitio donde la tradición decía que había nacido Jesús, puso una hornacina dedicada a Adonis. En el calvario, un templo dedicado a Venus. La zona del calvario, en época de Adriano, fue urbanizada.

Santa Helena lo tuvo relativamente fácil.

Después de Santa Helena, se corrió la voz, y hubo peregrinaciones masivas a Tierra Santa.

En Tierra Santa, básicamente se hacía lo mismo que se hace ahora, es decir, visitar los distintos lugares y realizar las diferentes ceremonias.

Los peregrinos, al volver a sus lugares de origen, querían repetir lo que habían hecho en Tierra Santa. Y así lo hicieron

Sabemos por una leonesa, Egeria, que los ritos no cambiaron mucho a lo largo de los años.

Así nació la Semana Santa, tal y cual la conocemos hoy



SEMANA SANTA EN ESPAÑA

La Semana Santa es una fiesta religiosa de gran tradición en nuestro país. Se celebra en todas las ciudades de España y son numerosos los turistas extranjeros y españoles que se desplazan para conocer y disfrutar de esta tradición.

El calendario en nuestro país se caracteriza por su carácter religioso . Después de la Navidad y el Carnaval, tenemos la cuaresma que cada año se organiza dependiendo del calendario litúrgico y tras los 40 días de recogimiento de la cuaresma comienza la Semana Santa, en la que se conmemora la muerte y resurrección de Jesús.

Entre todas las semanas del año, la más importante para los cristianos es la Semana Santa. La Iglesia, al conmemorar la pasión, muerte y resurrección de Cristo, se santifica y renueva a sí misma.

Desde el punto de vista cristiano, la Semana Santa, denominada antiguamente «semana mayor» o «semana grande», es la semana que conmemora la Pasión de Cristo. Se compone de dos partes: el final de la Cuaresma (del Domingo de Ramos al Miércoles Santo) y el Triduo Pascual (Jueves, Viernes y Sábado-Domingo). Es el tiempo de más intensidad litúrgica de todo el año, y por eso ha calado tan hondamente en el catolicismo popular.

La Semana Santa se celebra en España de maneras distintas según el carácter y las tradiciones de cada zona. La austeridad y el silencio de las celebraciones de los pueblos castellanos contrasta con el derroche de luz y color de las celebraciones andaluzas y levantinas.



Las procesiones de Semana Santa tienen lugar en muchas ciudades de España, comenzando el Domingo de Ramos y finalizando el Domingo de Resurrección. Los pasos y las cofradías constituyen las procesiones que salen por las diferentes calles de nuestros país.





Domingo de Ramos

Es el primer día de la semana de festejos y uno de los más importantes debido a que este día representa la llegada de Jesús a Jerusalem. Los escritos establecen que Jesús llegó montado sobre un borrico, preludio de su Pasión. Al llegar a la Tierra Santa, sus fieles lo recibieron con fervor y gran entusiasmo, por eso este día, tanto en las procesiones como en las iglesias, los creyentes llevan ramas de olivo o de palma, como un símbolo de la fe renovada. Estas palmas se juntan en muchas iglesias para luego ser quemadas más adelante como la fuente de las cenizas usadas en los servicios del Miércoles de Ceniza.

Lunes Santo

El Lunes Santo es un día crucial, no tanto en los festejos y liturgias, sino en su significado histórico. Luego de haber pasado la noche en Betania, Jesús vuelve a la cercana Jerusalem y se dirige al templo, pero lo encuentra convertido en un mercado, lleno de comerciantes dispuestos a hacer negocios entre ellos. Viendo el fatídico espectáculo que tenía frente, Jesús se enfrenta a los vendedores y los echa del lugar, argumentando que era un lugar sagrado al que había que respetar; un lugar donde se iba a rendir culto.

Martes Santo
El principal suceso del Martes Santo fue el anuncio de la muerte del Señor. Ese día se hallaba Jesús en casa de Simón, el leproso al que había curado milagrosamente. Durante la cena una mujer hace su entrada en la casa, era María. La mítica mujer arroja un perfume sobre los pies de Jesús, luego los besa y seca con sus cabellos. Al ver esta escena, las personas de la casa se encolerizan con ella, diciendo que el perfume podría haber servido como mercancía para vender y beneficiar luego a los pobres. Sin embargo, ante el asombro general, el Señor defiende a María diciendo: "Esto ha sido como una preparación para mi entierro". El mito cristiano sostiene que es en este momento en el cual anuncia Jesús su muerte, causando un gran pesar entre sus discípulos.

Miércoles Santo

El Miércoles Santo es el día de la entrega y la traición. Este día se recuerda el momento en que Judas, uno de los doce discípulos del Señor, se pone de acuerdo con los enemigos de Jesús y se ofrece a entregarlo a cambio de 30 monedas de plata. Es el comienzo de la mortal confabulación.

Jueves Santo

El Jueves Santo, celebrado el jueves anterior al Domingo de Resurrección, se trata del primer día del Triduo Pascual. En este día la Iglesia Católica conmemora la institución de la Eucaristía en la Última Cena de Cristo. Durante los oficios de ese día se celebra el lavatorio de pies, y la Eucaristía se reserva en el "monumento", un altar eucarístico construido ex-profeso, y en la que se mantendrá hasta el oficio del Viernes Santo. El lavatorio de pies representa el momento en que Jesús llega al Cenáculo y lava los pies de sus discípulos uno a uno. Una vez en la mesa se celebra la misa, donde el Señor ordena a sus apósteles sacerdotes y les indica que de ese momento en adelante ellos celebrarían la misa. Cuando finaliza la cena, Jesús se despide de su madre y sale en dirección a un huerto de olivos, acompañado de algunos discípulos. Esa misma noche, Jesús es entregado por Judas y puesto en prisión donde lo interrogan durante toda la noche. Ese es uno de los días más importantes de la Semana Santa y su festejo incluye procesiones desde la madrugada hasta el día siguiente, el Viernes Santo.

Viernes Santo
Es un día crucial en la liturgia cristiana y la conmemoración de la muerte de Cristo en la cruz. Luego de su encarcelamiento Jesús es sometido a un juicio, donde sufre torturas aberrantes. Es en ese mismo momento donde recibe la corona de espinas sobre su cabeza y le cargan la cruz. Así, Cristo recorre la ciudad de Jerusalem con la pesada cruz de madera en dirección al Calvado. A horas del mediodía el Señor es crucificado. Más tarde, para certificar su muerte le clavan una lanza confirmando el fallecimiento. A la noche, los fieles desclavan el cuerpo de Cristo y lo entregan a su madre, para finalmente enterrarlo en el sepulcro. Ese mismo día Judas, arrepentido de su traición, se ahorca y acaba con su vida. Durante el Viernes Santo se realiza la adoración del Árbol de la Cruz y el Via Crucis. Es el único día del calendario litúrgico donde no se celebra la eucaristía.

Sábado Santo

Día de la Semana Santa en el que la Iglesia católica conmemora a Jesús en el sepulcro. El sábado Jesús yacía en su tumba para el desconsuelo de los apóstoles que estaban convencidos de que todo había acabado. Mientras tanto, su madre recordaba las palabras del Señor cuando predecía "Al tercer día resucitaré". En este día tiene lugar una de las principales celebraciones religiosas de todo el año: la Vigilia Pascual, que se realiza luego de las 6 pm. La Vigilia es la más grande y santísima noche del año, la celebración antigua más importante y más rica de contenido. En ella se vela para expresar que los fieles siguen en la espera, en la vigilancia y en la esperanza de la venida del Señor, del cumplimiento del nuevo y definitivo paso con él.

Domingo de Resurrección

Se acuerdo con los escritos cristianos, el Domingo de Pascua es el día en el cual Jesús salió de su sepulcro. Este hecho es fundamental para el cristianismo. La historia cuenta que en cuanto se hace de día, tres mujeres van al sepulcro donde Jesús estaba enterrado y ven que no está su cuerpo. Un Ángel les dice que ha resucitado. Van donde está la Virgen con los Apóstoles y les dan la gran noticia. Mientras tanto, Pedro y Juan corren al sepulcro y ven las vendas en el suelo. El desconsuelo que habían tenido la noche anterior se transforma en un júbilo general. Rápidamente lo transmiten a los demás Apóstoles y discípulos y todos permanecen con la Virgen en espera del gran momento de volver a encontrarse con el Señor.
Fueron los primeros cristianos quienes transformaron la celebración de la Pascua judía en la fiesta cristiana de la resurrección de Jesús de Nazaret, celebrada el domingo siguiente a la luna llena, posterior al equinoccio de primavera (21 de marzo).

Esta fiesta determina además el calendario móvil de otras fiestas, incluidas entre ellas la Ascensión (la subida de Jesús al cielo) que se celebra 40 días después y el Pentecostés, 10 días después de la Ascensión. La semana anterior a la Pascua de Resurrección es la Semana Santa, que comienza con el Domingo de Ramos que conmemora la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén.








La Pascua y sus símbolos

La Pascua es una fecha importante en los calendarios de otras religiones además de la cristiana. Sin embargo, lo que hoy conocemos y las actuales celebraciones de la Pascua tienen raíces conocidas que comienzan desde la misma palabra Pascua.

El nombre

En la mayoría de las idiomas con excepción del inglés y del alemán, el nombre Pascua deriva de la palabra Pesach, nombre hebreo para las pascuas, una festividad judía que está ligadamente fuertemente con la católica. Las Pascuas judías duran entre 7 u 8 días en recuerdo del éxodo y la libertad del pueblo israelita, que escapara del faraón egipcio. Salvo las acepciones del inglés y el alemán, el resto de los idiomas suelen utilizar términos referidos a la Pascua, basados en la palabra hebrea.

Orígenes judíos

Aunque en el Nuevo Testamento o en las Escrituras de los padres apostólicos, no hay ninguna indicación de la existencia del festival de Pascua, un texto de comienzos del siglo II sostiene que el festejo de Pascuas es una práctica temprana en el cristianismo. Sin embargo, la mayoría de los historiadores concuerdan en que el festejo conocido mundialmente como Pascha (o variaciones de eso) se presentó muy probablemente como continuación de las celebraciones de la Pascua judía, con un fuerte énfasis en la Resurrección de Jesús y con algunos agregados posteriores provenientes de culturas paganas.

Raíces germánicas

No hay duda sobre ciertas raíces paganas de los rituales de las Pascuas cristianas. En la zona germánica, al igual que en otras regiones del mundo, la evangelización no pudo desarraigar del todo los festejos más importantes de estos pueblos. Allí se celebraba antiguamente una fiesta en honor a Eostre, diosa pagana germánica de la primavera y la luz. Era un festival del equinoccio de la primavera, el 21 de marzo, en el que se celebraba el fin del frío y la oscuridad y la vuelta a la vida después del crudo invierno.

Símbolos de la Pascua
Parte de la simbología de esta fiesta era el conejo, adoptado como símbolo de fecundidad, que aún hoy en día se sigue utilizando en las decoraciones de esta celebración. Este elemento de la tradición de Europa occidental nunca fue aceptado por los cristianos ortodoxos, lo que nos indica que es verdaderamente un icono ajeno a la Pascua religiosa.

Los huevos coloreados como rayos del sol son traídos por el conejo de Pascua, también como símbolo de la fecundidad y de la vida que renace. Los niños de varias partes del mundo, colorean y esconden huevos de Pascua. Sin embargo, este juego tampoco fue adoptado por países tradicionalmente cristianos, otro prueba del origen pagano de estos símbolos.

Costumbres no religiosas en torno a Pascua y Semana Santa

Tanto en Estados Unidos como en Noruega y Republica Checa, las celebraciones de estas fiestas traen aparejadas algunas tradiciones locales que se escapan de su sentido religioso. En los Estados Unidos, por ejemplo, el día de Pascua se ha convertido en un fenómeno comercial del que participan familias de diversas religiones. El sentido de la Pascua se ha tergiversado y ha pasado a ser una celebración infantil. Los huevos y conejos de Pascua se venden en variadas presentaciones, desde el tradicional huevo de chocolate, hasta muñecos y juguetes. También se ha adoptado la modalidad germánica de adornar y esconder los huevos; esto se realiza en la tarde del sábado para comenzar su búsqueda en la mañana del domingo. De acuerdo a las historias de los niños, los huevos fueron ocultados durante la noche junto a otros confites por el Conejito de Pascua en una cesta de pascua que los niños esperan encontrar cuando despiertan.
En Noruega, la tradición de Pascua incluye el esquí en las montañas y los huevos que pintan para adornar. Pero existe un elemento típicamente noruego que resulta muy curioso: es una tradición solucionar asesinatos en Pascua. Todos los canales principales de la televisión muestran crímenes e historias detectives, las revistas publican historias donde los lectores pueden intentar descubrir quién lo hizo, y se publican muchos libros nuevos. Incluso los cartones de la leche cambian para tener historias de asesinatos en sus lados.





Finalmente, en la República Checa, la tradición es azotar. Se realiza el lunes de Pascua por la mañana, cuando los hombres azotan a las mujeres con un látigo especial hecho a mano, denominado pomlázka. El pomlázka consiste en ocho, doce o hasta veinticuatro varas de sauce y es generalmente de medio metro a dos metros de largo y adornado con cintas coloreadas en el extremo. Mientras que el azote puede ser doloroso, el propósito no es causar el sufrimiento. Este rito se lleva a cabo para que los varones exhiban su atracción a las mujeres; incluso puede ocurrir que una mujer no azotada se sienta ofendida. La muchacha azotada da un huevo coloreado al individuo como una muestra de agradecimiento y perdón. Una leyenda dice que las muchachas deben ser azotadas para guardar su salud y fertilidad durante el año próximo. Las mujeres que han sido azotadas pueden obtener venganza por la tarde, cuando les llega el turno de verter un cubo de agua fría en el cuerpo de cualquier varón. Esta costumbre varía levemente en las diferentes regiones de la República Checa.