martes, 6 de abril de 2010

Origenes de la semana santa


El origen de las tradiciones de la Semana Santa


Si bien se cree que todas las costumbres celebradas en la fecha más importante del calendario litúrgico provienen del cristianismo, en realidad hay algunas heredadas desde Europa del Norte, e incluso de la cultura popular.


En Semana Santa los cristianos conmemoran el momento en que Jesucristo es crucificado y al tercer día resucita, cumpliéndose con ello la profecía del Mesías que enviaría Dios al pueblo elegido. La Iglesia Católica recuerda desde el Jueves Santo hasta el Domingo de Resurrección partiendo por la Misa Crismal que da fin a la Cuaresma. Luego se introduce al Triduo Pascual. El Sábado Santo en la noche comienza la Vigilia, para terminar el domingo con la Eucaristía Central del año litúrgico, festejando la vuelta a la vida de Jesús.

Para entender más sobre el origen de estas tradiciones, Universia entrevistó al Dr. Rodrigo Moreno Jeria, director del Departamento de Historia y académico de la Facultad de Humanidades de la Universidad Adolfo Ibáñez. El profesor Moreno ha trabajado en estudios de investigación en Historia de la Iglesia, en el Centro de Estudios Benedictinos y tiene como línea de trabajo la Evangelización en Hispanoamérica, y de manera especial, el accionar de la Compañía de Jesús en las misiones establecidas en el continente durante los siglos XVI y XVIII.

Origen de la celebración

Este año la Semana Santa se celebrará el 21, 22 y 23 de marzo, pero no siempre coincide con estos días. Esta conmemoración no se corresponde con una fecha cronológica, ya que todos los años rota. El Dr. en Historia explica que eso se debe a que el criterio de esta fiesta se determinó siguiendo la tradición hebrea, donde se realiza junto a la Pascua Judía, y ya que ésta es movible, la semana santa también lo es. De todos modos siempre es entre la tercera semana de marzo y la tercera de abril.

Esto explicaría también por qué se asocia este período con la palabra “pascua” (“pesaj” en judío, que significa el paso, el éxodo, la huída de ese pueblo desde Egipto del cautiverio a la libertad). “Si uno hiciera un cálculo más o menos exacto, según los conocimientos que se tienen, el año en que se produjo la crucifixión ésta habría ocurrido aproximadamente el 7 de abril”, aclara el profesor Moreno. De hecho, el jueves previo a ser atrapado Jesús, él y sus discípulos celebraban la víspera de la Pascua.

Esta celebración se ha llevado a cabo desde los primeros siglos inmediatos a la muerte de Cristo. “Pero en estricto rigor –narra Moreno- respetando tradiciones y costumbres como el Vía Crucis, hay registros desde el siglo IV. Existe un relato de una peregrina que se llamaba Egeria, donde cuenta su visita a Tierra Santa. Es la primera que relata las características de los Vía Crucis, cómo era la práctica devocional que ya existía. Ahí todavía era Imperio Romano, o sea, el Cristianismo recién post Constantino”.

Tradiciones cristianas

La costumbre del cristiano de ayunar es muy temprana. En el catolicismo antiguo esto se hacía durante toda la Cuaresma y no sólo el miércoles de ceniza y el Viernes Santo, como lo plantea la Iglesia. Según cuenta Moreno, cien años atrás, los cristianos no comían carne ningún viernes del año, por respeto a Jesús, descrito en las escrituras como el cordero que fue llevado al matadero. “Esta práctica se fue suavizando, y derivó simplemente en no consumirla el viernes santo y en cambio ingerir pescados y mariscos, pero es más bien una costumbre popular, sin mucho sentido en realidad. La idea se supone que es la abstinencia o ayunar de plano, pero no reemplazar una cosa por la otra”, explica el académico.

Semana Santa en el mundo

En Filipinas, país católico evangelizado desde el siglo XVI en adelante, en los Vía Crucis algunas personas se crucifican en forma voluntaria, en forma de manda. “Ellos tienen una fe un tanto radical, arraigada en sus costumbres. Para nosotros es incomprensible, pero obedece a su cultura y sus propias prácticas religiosas ancestrales, que forman una especie de sincretismo”, relata Rodrigo Moreno.

En Sevilla, la Semana Santa se vive de forma absolutamente barroca. Con procesiones monumentales, que no tienen ninguna comparación al resto del mundo cristiano en general. El doctor, graduado en Historia de América en la Universidad de Sevilla, cuenta que “el recuerdo de esta fecha se hace con sacrificio, con procesiones que duran entre ocho y diez horas. Por ejemplo, “El cachorro” que es una imagen de Cristo muy famosa del siglo XVII, es paseado toda la noche y es cargado por 40 personas que se van rotando, ya que pesa cientos de kilos, y miles de personas lo siguen”.

El conejito de pascua

Sin embargo, durante ese mismo día, otra tradición ajena a la religiosidad ha existido desde tiempos imprecisos: un conejo de pascua que esconde huevitos de chocolate para los niños. En un sentido estricto, estas dos actividades no tendrían relación alguna, pero de todos modos son realizadas juntas, y la una está tan arraigada en nuestras costumbres como la otra.

Lo de los huevitos de pascua es una tradición germánica, de Europa del Norte. Posiblemente de la época medieval, pero no se tiene precisión. “Lo más probable es que el origen no sea cristiano, pero se extendió en la sociedad así como el viejito pascuero, y ahora se usa con fines comerciales” -revela el profesor de la Universidad Adolfo Ibáñez y continúa, “Yo no estoy en contra de los huevos de pascua, ya que representan una fiesta familiar. La resurrección es una fiesta, y qué mejor que celebrarla con un juego donde la familia completa participa. Puede ser positivo mientras no se pierda el sentido, donde Cristo tiene que ser el centro”.

Semana Santa en diversos lugares de España





En Andalucía es muy popular la Semana Santa de Sevilla, Málaga y Granada.
En Castilla y León es muy conocida la Semana Santa de Zamora y Valladolid.
En Castilla la Mancha destaca la Semana Santa de Toledo

En los pueblos de Teruel (Aragón), se demuestra el fervor religioso-pagano con los sones de tambores. Cientos de hombres y mujeres participan en Calanda con una tamborrada que desde la medianoche del viernes se prolonga sin descanso hasta la mañana del sábado santo.

En Salamanca, estas celebraciones tienen un carácter más austero y de recogimiento religioso a diferencia de otras formas de celebración que tenemos en España, como las típicas del sur de la península.

Los orígenes de la Semana Santa en Salamanca se remontan al año 1240 con la llamada Congregación de los hermanos de la penitencia en Cristo” que en el s. XVI pasa a formar la cofradía de la Santa cruz que en 1525 se une a la de La Purísima, y posteriormente a la procesión del cristo de la buena muerte de San Esteban.

En Salamanca se pueden observar distintos pasos con tallas que en algunos casos se remontan al s. XV. El Jueves , desde las 7 de la mañana se pueden observar procesiones como l de la Hermandad del Vía crucis, ataviados con túnicas marrones, que hace su salida de San Juan de Mata., a la 1:00, de la Catedral, sale la procesión del “Cristo yaciente de la misericordia”, a las 19: 45, la famosa cofradía de la “Hermandad de los nazarenos, de blanco y morado, y también la del Santísimo Cristo del amor y de la paz.


Habría que explicar también la simbología del atuendo de los cofrades que van desde la pureza del blanco hasta el luto representado por el negro y los tonos morados o púrpuras. También la música tiene su significación haciéndose eco del dolor que se transmite así como de la alegría del Domingo de Resurrección en el que ya podemos escuchar interpretaciones de música tradicional charra.

El Viernes Santo tenemos la oportunidad de ver uno de los pasos más impresionantes que es el de la Soledad. Sale de la Catedral a las 12 de la noche y se caracteriza por el luto de todos los cofrades así como el de la propia Virgen, que caerá el Domingo de Resurrección en el llamado “Acto del reencuentro” que tiene lugar en la Plaza de Anaya. Durante este acto de celebración de la resurrección y la vida tras la muerte y la tristeza, la Virgen es desposeída del manto negro y se produce el feliz reencuentro con el Cristo resucitado. Al final de la Semana Santa se celebra la victoria de la vida sobre la muerte y el renacimiento que representa sin duda, este momento de celebración y de resurgir de la vida que es la primavera.

Ciertas costumbres y ritos populares, transmitidos de generación en generación se han mantenido aparte de la liturgia común. En algunas ciudades de Cataluña y la Comunidad Valenciana hay representaciones de la Pasión, en las que intervienen como actores ciudadanos de la localidad. Una de las más importantes es la de Esparraguera (Barcelona), en la que toman parte setecientas personas que representan una obra del siglo XVI.

En Gerona se baila la Danza de la Muerte, un mimo en el que dos adultos y tres niños disfrazados de esqueletos forman una comparsa que marcha por las calles precedidas por el son de un tambor.

En cuanto a la gastronomía podemos destacar dulces típicos de Semana Santa como las torrijas y la mona de pascua.

ORIGENES DE LA SEMANA SANTA


La Semana Santa es la conmemoración anual cristiana de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús de Nazaret o, lo que es igual, conmemorar sus últimos días; por ello, es un período de intensa actividad litúrgica dentro de las diversas confesiones cristianas. Da comienzo el Domingo de Ramos y finaliza el Sábado Santo, aunque su celebración suele iniciarse en varios lugares el viernes anterior (Viernes de Dolores) y se considera parte de la misma el Domingo de Resurrección.

Se le llama paso, ya que los orígenes de la Semana Santa fueron el de interpretar mediante imágenes, pasajes de la Biblia, para que el pueblo, en su mayoría analfabeto que no podía interpretar el libro sagrado, pudiera verlo. Comúnmente se asocian a las celebraciones de Semana Santa pero su temática puede ser no pasional, llamándose entonces de Gloria.

A principios del siglo IV había en la cristiandad una gran confusión sobre cuándo había de celebrarse la Pascua cristiana o día de Pascua de Resurrección, con motivo del aniversario de la resurrección de Jesús de Nazaret. Habían surgido en aquel momento numerosas tendencias o grupos de practicantes que utilizaban cálculos propios. Ya en el Concilio de Arlés (en el año 314), se obligó a toda la Cristiandad a celebrar la Pascua el mismo día, y que esta fecha habría de ser fijada por el Papa, que enviaría epístolas a todas las iglesias del orbe con las instrucciones necesarias. Sin embargo, no todas las congregaciones siguieron estos preceptos.

Es en el Concilio de Nicea I (en el año 325) donde se llega finalmente a una solución para este asunto.En él se estableció que la Pascua de Resurrección había de ser celebrada cumpliendo unas determinadas normas:

  • Que la Pascua se celebrase en domingo.
  • Que no coincidiese nunca con la Pascua judía, que se celebraba independientemente del día de la semana. (De esta manera se evitarían paralelismos o confusiones entre ambas religiones).
  • Que los cristianos no celebrasen nunca la Pascua dos veces en el mismo año. Esto tiene su explicación porque el año nuevo empezaba en el equinoccio primaveral, por lo que se prohibía la celebración de la Pascua antes del equinoccio real (antes de la entrada del Sol en Aries).

No obstante, siguió habiendo diferencias entre la Iglesia de Roma y la Iglesia de Alejandría, si bien el Concilio de Nicea dio la razón a los alejandrinos, estableciéndose la costumbre de que la fecha de la Pascua se calculaba en Alejandría, que lo comunicaba a Roma, la cual difundía el cálculo al resto de la cristiandad.

Finalmente fue Dionisio el Exiguo (en el año 525) quien desde Roma convenció de las bondades del cálculo alejandrino, unificándose al fin el cálculo de la pascua cristiana.

Raíces de la Semana Santa


La mayoría de las fiestas, llamadas cristianas, tienen un trasfondo pagano y por lo tanto sin justificación bíblica.

Tras la muerte y resurrección de Jesucristo, los cristianos, de tradición judaica, solamente celebraban la Resurrección y Pentecostés, como queda reflejado en la Biblia: "Porque Pablo se había propuesto pasar adelante de Efeso, por no detenerse en Asia: porque se apresuraba por hacer el día de Pentecostés, si le fuese posible, en Jerusalén" (Hechos 20.16), "Empero estaré en Efeso hasta Pentecostés" (1ª Corintios 16.8). Fue más adelante, a partir del siglo tercero de nuestra era, cuando se empiezan a conmemorar fiestas, que ahora todos conocen.

En general, el cristianismo de entonces quiso asimilar, no en el fondo, pero si en la forma, las antiguas conmemoraciones paganas, incorporándolas a sus ritos, pero no se dieron cuenta de que eso era imposible y que de se alejaban de la voluntad de Dios que quiere que su pueblo no se contamine con los rituales del mundo. Por mucho que se cambien los nombres de las deidades paganas por nombres de "santos", "Virgen" o el propio "Señor", el trasfondo seguía siendo el mismo, como veremos a continuación.

Aquí están analizadas, muy por encima, la Semana Santa y la Pascua de Resurrección.

Semana Santa

Como en las fiestas de la Navidad, su conmemoración comienza en el siglo IV D. C. y como en ésta también tiene su base en una celebración pagana; el culto al dios Atis, celebrándose su muerte y su posterior resurrección.

Jesucristo no manda recordar su muerte y resurrección de forma especial en una fecha determinada, sino conmemorarlo siempre que se tome la Santa Cena.

Pascua De Resurrección

La fiesta de la Pascua se celebra siempre el primer domingo siguiente a la primera luna llena de primavera, por eso su carácter cambiante. Bien, esta fiesta es similar a otra egipcia que se celebraba el mismo día, para conmemorar la entrada de Osiris en la Luna.

Es necesario mencionar que estas afirmaciones no están científicamente probadas, y que pueden circular múltiples versiones acerca del origen de las fiestas centrales del catolicismo.

Las siguientes partes del vídeo se encuentran en "vídeos relacionados" que aparecen al finalizar cada parte, o en estos links:

http://www.youtube.com/watch?v=9vM3yk3lEWo&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=TOyu0qhgs-4&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=pk4FJ1x1WvY&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=BghOzQ_JJUw&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=92PhZ-4qOkY&feature=related

Origen de la Semana Santa





Semana Santa y Pascua: origen, símbolos y tradición Se acerca las celebraciones por Semana Santa y Pascua, fechas fundamentales del calendario cristiano en todo el mundo. Es una gran fiesta cargada de significados y simbolismos religiosos, pero también de reuniones y encuentros familiares. ¿Qué representa cada día de la Semana Santa? ¿Cuál es el origen del huevo de Pascua? En este artículo develamos estas incógnitas y otros datos curiosos.
Cristianos o no, todos sabemos que a finales de marzo o principios de abril llega un momento muy esperado por todos: la Semana Santa. Para algunos es una excusa para tomarse unos días libres, pero para la mayoría es una semana donde se afianza la fe católica y se celebran otras cosas ¿Cuáles? Fundamentalmente el comienzo del cristianismo y los hechos que culminaron con la vida terrenal de Jesús y que sentaron las bases de esta religión. A continuación, entérate qué hechos se celebran durante los siete días de la Semana Santa.

Domingo de Ramos


Es el primer día de la semana de festejos y uno de los más importantes debido a que este día representa la llegada de Jesús a Jerusalem. Los escritos establecen que Jesús llegó montado sobre un borrico, preludio de su Pasión. Al llegar a la Tierra Santa, sus fieles lo recibieron con fervor y gran entusiasmo, por eso este día, tanto en las procesiones como en las iglesias, los creyentes llevan ramas de olivo o de palma, como un símbolo de la fe renovada. Estas palmas se juntan en muchas iglesias para luego ser quemadas más adelante como la fuente de las cenizas usadas en los servicios del Miércoles de Ceniza.

Lunes Santo

El Lunes Santo es un día crucial, no tanto en los festejos y liturgias, sino en su significado histórico. Luego de haber pasado la noche en Betania, Jesús vuelve a la cercana Jerusalem y se dirige al templo, pero lo encuentra convertido en un mercado, lleno de comerciantes dispuestos a hacer negocios entre ellos. Viendo el fatídico espectáculo que tenía frente, Jesús se enfrenta a los vendedores y los echa del lugar, argumentando que era un lugar sagrado al que había que respetar; un lugar donde se iba a rendir culto.

Martes Santo
El principal suceso del Martes Santo fue el anuncio de la muerte del Señor. Ese día se hallaba Jesús en casa de Simón, el leproso al que había curado milagrosamente. Durante la cena una mujer hace su entrada en la casa, era María. La mítica mujer arroja un perfume sobre los pies de Jesús, luego los besa y seca con sus cabellos. Al ver esta escena, las personas de la casa se encolerizan con ella, diciendo que el perfume podría haber servido como mercancía para vender y beneficiar luego a los pobres. Sin embargo, ante el asombro general, el Señor defiende a María diciendo: "Esto ha sido como una preparación para mi entierro". El mito cristiano sostiene que es en este momento en el cual anuncia Jesús su muerte, causando un gran pesar entre sus discípulos.

Miércoles Santo

El Miércoles Santo es el día de la entrega y la traición. Este día se recuerda el momento en que Judas, uno de los doce discípulos del Señor, se pone de acuerdo con los enemigos de Jesús y se ofrece a entregarlo a cambio de 30 monedas de plata. Es el comienzo de la mortal confabulación.

Jueves Santo

El Jueves Santo, celebrado el jueves anterior al Domingo de Resurrección, se trata del primer día del Triduo Pascual. En este día la Iglesia Católica conmemora la institución de la Eucaristía en la Última Cena de Cristo. Durante los oficios de ese día se celebra el lavatorio de pies, y la Eucaristía se reserva en el "monumento", un altar eucarístico construido ex-profeso, y en la que se mantendrá hasta el oficio del Viernes Santo. El lavatorio de pies representa el momento en que Jesús llega al Cenáculo y lava los pies de sus discípulos uno a uno. Una vez en la mesa se celebra la misa, donde el Señor ordena a sus apósteles sacerdotes y les indica que de ese momento en adelante ellos celebrarían la misa. Cuando finaliza la cena, Jesús se despide de su madre y sale en dirección a un huerto de olivos, acompañado de algunos discípulos. Esa misma noche, Jesús es entregado por Judas y puesto en prisión donde lo interrogan durante toda la noche. Ese es uno de los días más importantes de la Semana Santa y su festejo incluye procesiones desde la madrugada hasta el día siguiente, el Viernes Santo.

Viernes Santo
Es un día crucial en la liturgia cristiana y la conmemoración de la muerte de Cristo en la cruz. Luego de su encarcelamiento Jesús es sometido a un juicio, donde sufre torturas aberrantes. Es en ese mismo momento donde recibe la corona de espinas sobre su cabeza y le cargan la cruz. Así, Cristo recorre la ciudad de Jerusalem con la pesada cruz de madera en dirección al Calvado. A horas del mediodía el Señor es crucificado. Más tarde, para certificar su muerte le clavan una lanza confirmando el fallecimiento. A la noche, los fieles desclavan el cuerpo de Cristo y lo entregan a su madre, para finalmente enterrarlo en el sepulcro. Ese mismo día Judas, arrepentido de su traición, se ahorca y acaba con su vida. Durante el Viernes Santo se realiza la adoración del Árbol de la Cruz y el Via Crucis. Es el único día del calendario litúrgico donde no se celebra la eucaristía.

Sábado Santo

Día de la Semana Santa en el que la Iglesia católica conmemora a Jesús en el sepulcro. El sábado Jesús yacía en su tumba para el desconsuelo de los apóstoles que estaban convencidos de que todo había acabado. Mientras tanto, su madre recordaba las palabras del Señor cuando predecía "Al tercer día resucitaré". En este día tiene lugar una de las principales celebraciones religiosas de todo el año: la Vigilia Pascual, que se realiza luego de las 6 pm. La Vigilia es la más grande y santísima noche del año, la celebración antigua más importante y más rica de contenido. En ella se vela para expresar que los fieles siguen en la espera, en la vigilancia y en la esperanza de la venida del Señor, del cumplimiento del nuevo y definitivo paso con él.

Domingo de Resurrección

Se acuerdo con los escritos cristianos, el Domingo de Pascua es el día en el cual Jesús salió de su sepulcro. Este hecho es fundamental para el cristianismo. La historia cuenta que en cuanto se hace de día, tres mujeres van al sepulcro donde Jesús estaba enterrado y ven que no está su cuerpo. Un Ángel les dice que ha resucitado. Van donde está la Virgen con los Apóstoles y les dan la gran noticia. Mientras tanto, Pedro y Juan corren al sepulcro y ven las vendas en el suelo. El desconsuelo que habían tenido la noche anterior se transforma en un júbilo general. Rápidamente lo transmiten a los demás Apóstoles y discípulos y todos permanecen con la Virgen en espera del gran momento de volver a encontrarse con el Señor.
Fueron los primeros cristianos quienes transformaron la celebración de la Pascua judía en la fiesta cristiana de la resurrección de Jesús de Nazaret, celebrada el domingo siguiente a la luna llena, posterior al equinoccio de primavera (21 de marzo).

Esta fiesta determina además el calendario móvil de otras fiestas, incluidas entre ellas la Ascensión (la subida de Jesús al cielo) que se celebra 40 días después y el Pentecostés, 10 días después de la Ascensión. La semana anterior a la Pascua de Resurrección es la Semana Santa, que comienza con el Domingo de Ramos que conmemora la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén.

La Pascua y sus símbolos

La Pascua es una fecha importante en los calendarios de otras religiones además de la cristiana. Sin embargo, lo que hoy conocemos y las actuales celebraciones de la Pascua tienen raíces conocidas que comienzan desde la misma palabra Pascua.

El nombre

En la mayoría de las idiomas con excepción del inglés y del alemán, el nombre Pascua deriva de la palabra Pesach, nombre hebreo para las pascuas, una festividad judía que está ligadamente fuertemente con la católica. Las Pascuas judías duran entre 7 u 8 días en recuerdo del éxodo y la libertad del pueblo israelita, que escapara del faraón egipcio. Salvo las acepciones del inglés y el alemán, el resto de los idiomas suelen utilizar términos referidos a la Pascua, basados en la palabra hebrea.

Orígenes judíos

Aunque en el Nuevo Testamento o en las Escrituras de los padres apostólicos, no hay ninguna indicación de la existencia del festival de Pascua, un texto de comienzos del siglo II sostiene que el festejo de Pascuas es una práctica temprana en el cristianismo. Sin embargo, la mayoría de los historiadores concuerdan en que el festejo conocido mundialmente como Pascha (o variaciones de eso) se presentó muy probablemente como continuación de las celebraciones de la Pascua judía, con un fuerte énfasis en la Resurrección de Jesús y con algunos agregados posteriores provenientes de culturas paganas.

Raíces germánicas

No hay duda sobre ciertas raíces paganas de los rituales de las Pascuas cristianas. En la zona germánica, al igual que en otras regiones del mundo, la evangelización no pudo desarraigar del todo los festejos más importantes de estos pueblos. Allí se celebraba antiguamente una fiesta en honor a Eostre, diosa pagana germánica de la primavera y la luz. Era un festival del equinoccio de la primavera, el 21 de marzo, en el que se celebraba el fin del frío y la oscuridad y la vuelta a la vida después del crudo invierno.

Símbolos de la Pascua
Parte de la simbología de esta fiesta era el conejo, adoptado como símbolo de fecundidad, que aún hoy en día se sigue utilizando en las decoraciones de esta celebración. Este elemento de la tradición de Europa occidental nunca fue aceptado por los cristianos ortodoxos, lo que nos indica que es verdaderamente un icono ajeno a la Pascua religiosa.

Los huevos coloreados como rayos del sol son traídos por el conejo de Pascua, también como símbolo de la fecundidad y de la vida que renace. Los niños de varias partes del mundo, colorean y esconden huevos de Pascua. Sin embargo, este juego tampoco fue adoptado por países tradicionalmente cristianos, otro prueba del origen pagano de estos símbolos.

SEMANA SANTA.


En Semana Santa los cristianos conmemoran el momento en que Jesucristo es crucificado y al tercer día resucita, cumpliéndose con ello la profecía del Mesías que enviaría Dios al pueblo elegido. La Iglesia Católica recuerda desde el Jueves Santo hasta el Domingo de Resurrección partiendo por la Misa Crismal que da fin a la Cuaresma. Luego se introduce al Triduo Pascual. El Sábado Santo en la noche comienza la Vigilia, para terminar el domingo con la Eucaristía Central del año litúrgico, festejando la vuelta a la vida de Jesús.

Origen de la celebración

Este año la Semana Santa se celebrará el 21, 22 y 23 de marzo, pero no siempre coincide con estos días. Esta conmemoración no se corresponde con una fecha cronológica, ya que todos los años rota. El Dr. en Historia explica que eso se debe a que el criterio de esta fiesta se determinó siguiendo la tradición hebrea, donde se realiza junto a la Pascua Judía, y ya que ésta es movible, la semana santa también lo es. De todos modos siempre es entre la tercera semana de marzo y la tercera de abril.

Esto explicaría también por qué se asocia este período con la palabra “pascua” (“pesaj” en judío, que significa el paso, el éxodo, la huída de ese pueblo desde Egipto del cautiverio a la libertad). “Si uno hiciera un cálculo más o menos exacto, según los conocimientos que se tienen, el año en que se produjo la crucifixión ésta habría ocurrido aproximadamente el 7 de abril”, aclara el profesor Moreno. De hecho, el jueves previo a ser atrapado Jesús, él y sus discípulos celebraban la víspera de la Pascua.

Esta celebración se ha llevado a cabo desde los primeros siglos inmediatos a la muerte de Cristo. “Pero en estricto rigor –narra Moreno- respetando tradiciones y costumbres como el Vía Crucis, hay registros desde el siglo IV. Existe un relato de una peregrina que se llamaba Egeria, donde cuenta su visita a Tierra Santa. Es la primera que relata las características de los Vía Crucis, cómo era la práctica devocional que ya existía. Ahí todavía era Imperio Romano, o sea, el Cristianismo recién post Constantino”.

Tradiciones cristianas


La costumbre del cristiano de ayunar es muy temprana. En el catolicismo antiguo esto se hacía durante toda la Cuaresma y no sólo el miércoles de ceniza y el Viernes Santo, como lo plantea la Iglesia. Según cuenta Moreno, cien años atrás, los cristianos no comían carne ningún viernes del año, por respeto a Jesús, descrito en las escrituras como el cordero que fue llevado al matadero. “Esta práctica se fue suavizando, y derivó simplemente en no consumirla el viernes santo y en cambio ingerir pescados y mariscos, pero es más bien una costumbre popular, sin mucho sentido en realidad. La idea se supone que es la abstinencia o ayunar de plano, pero no reemplazar una cosa por la otra”, explica el académico.

Semana Santa en el mundo


En Filipinas, país católico evangelizado desde el siglo XVI en adelante, en los Vía Crucis algunas personas se crucifican en forma voluntaria, en forma de manda. “Ellos tienen una fe un tanto radical, arraigada en sus costumbres. Para nosotros es incomprensible, pero obedece a su cultura y sus propias prácticas religiosas ancestrales, que forman una especie de sincretismo”, relata Rodrigo Moreno.

En Sevilla, la Semana Santa se vive de forma absolutamente barroca. Con procesiones monumentales, que no tienen ninguna comparación al resto del mundo cristiano en general. El doctor, graduado en Historia de América en la Universidad de Sevilla, cuenta que “el recuerdo de esta fecha se hace con sacrificio, con procesiones que duran entre ocho y diez horas. Por ejemplo, “El cachorro” que es una imagen de Cristo muy famosa del siglo XVII, es paseado toda la noche y es cargado por 40 personas que se van rotando, ya que pesa cientos de kilos, y miles de personas lo siguen”.

Historia de la semana santa


La Pascua
La Pascua es una fecha importante en los calendarios de otras religiones además de la cristiana.
Orígenes judíos
Aunque en el Nuevo Testamento o en las Escrituras de los padres apostólicos, no hay ninguna indicación de la existencia del festival de Pascua, un texto de comienzos del siglo II sostiene que el festejo de Pascuas es una práctica temprana en el cristianismo. Sin embargo, la mayoría de los historiadores concuerdan en que el festejo conocido mundialmente como Pascha se presentó muy probablemente como continuación de las celebraciones de la Pascua judía, con un fuerte énfasis en la Resurrección de Jesús y con algunos agregados posteriores provenientes de culturas paganas.
Raíces germánicas
No hay duda sobre ciertas raíces paganas de los rituales de las Pascuas cristianas. En la zona germánica, al igual que en otras regiones del mundo, la evangelización no pudo desarraigar del todo los festejos más importantes de estos pueblos. Allí se celebraba antiguamente una fiesta en honor a Eostre, diosa pagana germánica de la primavera y la luz. Era un festival del equinoccio de la primavera, el 21 de marzo, en el que se celebraba el fin del frío y la oscuridad y la vuelta a la vida después del crudo invierno.
Domingo de Ramos
Es el primer día de la semana de festejos y uno de los más importantes debido a que este día representa la llegada de Jesús a Jerusalem. Los escritos establecen que Jesús llegó montado sobre un borrico, preludio de su Pasión. Al llegar a la Tierra Santa, sus fieles lo recibieron con fervor y gran entusiasmo, por eso este día, tanto en las procesiones como en las iglesias, los creyentes llevan ramas de olivo o de palma, como un símbolo de la fe renovada. Estas palmas se juntan en muchas iglesias para luego ser quemadas más adelante como la fuente de las cenizas usadas en los servicios del Miércoles de Ceniza.
Lunes Santo
El Lunes Santo es un día crucial, no tanto en los festejos y liturgias, sino en su significado histórico. Luego de haber pasado la noche en Betania, Jesús vuelve a la cercana Jerusalem y se dirige al templo, pero lo encuentra convertido en un mercado, lleno de comerciantes dispuestos a hacer negocios entre ellos. Viendo el fatídico espectáculo que tenía frente, Jesús se enfrenta a los vendedores y los echa del lugar, argumentando que era un lugar sagrado al que había que respetar; un lugar donde se iba a rendir culto.
Martes Santo
El principal suceso del Martes Santo fue el anuncio de la muerte del Señor. Ese día se hallaba Jesús en casa de Simón, el leproso al que había curado milagrosamente. Durante la cena una mujer hace su entrada en la casa, era María. La mítica mujer arroja un perfume sobre los pies de Jesús, luego los besa y seca con sus cabellos. Al ver esta escena, las personas de la casa se encolerizan con ella, diciendo que el perfume podría haber servido como mercancía para vender y beneficiar luego a los pobres. Sin embargo, ante el asombro general, el Señor defiende a María diciendo: "Esto ha sido como una preparación para mi entierro". El mito cristiano sostiene que es en este momento en el cual anuncia Jesús su muerte, causando un gran pesar entre sus discípulos.
Miércoles Santo
El Miércoles Santo es el día de la entrega y la traición. Este día se recuerda el momento en que Judas, uno de los doce discípulos del Señor, se pone de acuerdo con los enemigos de Jesús y se ofrece a entregarlo a cambio de 30 monedas de plata. Es el comienzo de la mortal confabulación.
Jueves Santo
El Jueves Santo, celebrado el jueves anterior al Domingo de Resurrección, se trata del primer día del Triduo Pascual. En este día la Iglesia Católica conmemora la institución de la Eucaristía en la Última Cena de Cristo. Durante los oficios de ese día se celebra el lavatorio de pies, y la Eucaristía se reserva en el "monumento", un altar eucarístico construido ex-profeso, y en la que se mantendrá hasta el oficio del Viernes Santo. El lavatorio de pies representa el momento en que Jesús llega al Cenáculo y lava los pies de sus discípulos uno a uno. Una vez en la mesa se celebra la misa, donde el Señor ordena a sus apósteles sacerdotes y les indica que de ese momento en adelante ellos celebrarían la misa. Cuando finaliza la cena, Jesús se despide de su madre y sale en dirección a un huerto de olivos, acompañado de algunos discípulos. Esa misma noche, Jesús es entregado por Judas y puesto en prisión donde lo interrogan durante toda la noche. Ese es uno de los días más importantes de la Semana Santa y su festejo incluye procesiones desde la madrugada hasta el día siguiente, el Viernes Santo.
Viernes Santo
Es un día crucial en la liturgia cristiana y la conmemoración de la muerte de Cristo en la cruz. Luego de su encarcelamiento Jesús es sometido a un juicio, donde sufre torturas aberrantes. Es en ese mismo momento donde recibe la corona de espinas sobre su cabeza y le cargan la cruz. Así, Cristo recorre la ciudad de Jerusalem con la pesada cruz de madera en dirección al Calvado. A horas del mediodía el Señor es crucificado. Más tarde, para certificar su muerte le clavan una lanza confirmando el fallecimiento. A la noche, los fieles desclavan el cuerpo de Cristo y lo entregan a su madre, para finalmente enterrarlo en el sepulcro. Ese mismo día Judas, arrepentido de su traición, se ahorca y acaba con su vida. Durante el Viernes Santo se realiza la adoración del Árbol de la Cruz y el Via Crucis. Es el único día del calendario litúrgico donde no se celebra la eucaristía.
Sábado Santo
Día de la Semana Santa en el que la Iglesia católica conmemora a Jesús en el sepulcro. El sábado Jesús yacía en su tumba para el desconsuelo de los apóstoles que estaban convencidos de que todo había acabado. Mientras tanto, su madre recordaba las palabras del Señor cuando predecía "Al tercer día resucitaré". En este día tiene lugar una de las principales celebraciones religiosas de todo el año: la Vigilia Pascual, que se realiza luego de las 6 pm. La Vigilia es la más grande y santísima noche del año, la celebración antigua más importante y más rica de contenido. En ella se vela para expresar que los fieles siguen en la espera, en la vigilancia y en la esperanza de la venida del Señor, del cumplimiento del nuevo y definitivo paso con él.
Domingo de Resurrección
Se acuerdo con los escritos cristianos, el Domingo de Pascua es el día en el cual Jesús salió de su sepulcro. Este hecho es fundamental para el cristianismo. La historia cuenta que en cuanto se hace de día, tres mujeres van al sepulcro donde Jesús estaba enterrado y ven que no está su cuerpo. Un Ángel les dice que ha resucitado. Van donde está la Virgen con los Apóstoles y les dan la gran noticia. Mientras tanto, Pedro y Juan corren al sepulcro y ven las vendas en el suelo. El desconsuelo que habían tenido la noche anterior se transforma en un júbilo general. Rápidamente lo transmiten a los demás Apóstoles y discípulos y todos permanecen con la Virgen en espera del gran momento de volver a encontrarse con el Señor.
Fueron los primeros cristianos quienes transformaron la celebración de la Pascua judía en la fiesta cristiana de la resurrección de Jesús de Nazaret, celebrada el domingo siguiente a la luna llena, posterior al equinoccio de primavera (21 de marzo).
Esta fiesta determina además el calendario móvil de otras fiestas, incluidas entre ellas la Ascensión (la subida de Jesús al cielo) que se celebra 40 días después y el Pentecostés, 10 días después de la Ascensión. La semana anterior a la Pascua de Resurrección es la Semana Santa, que comienza con el Domingo de Ramos que conmemora la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén.